vicente todolí cervera

Discurso de Juan Juliá Igual

Rector de la UPV

Honorable Sr. Conseller de Educación, Formación y Empleo.

Sres. Rectores Magfcos. de las Universidades de València, Jaume I, Miguel Hernández y Valencian International Univerity.

Sr. Presidente del Consejo Social.

Sr. Defensor de la Comunidad Universitaria.

Sra. Secretaria de la Sesión.

Sra. Delegada de Gobierno en la Comunidad Valenciana.

Autoridades Académicas y Civiles.

Miembros de la Comunidad Universitaria.

Sras. y Sres.

Agradezco una vez más la presencia de todos Udes. en este acto inaugural del Curso 2011-2012.

Sean mis primeras palabras de bienvenida muy especial y a la vez de felicitación a quien hoy se incorpora como nuevo miembro de esta comunidad en calidad de Dr. Honoris Causa, D. Vicent Todolí i Cervera. Constituye todo un lujo el poder sumarlo a la ya ilustre nómina de Honoris de esta Universidad, que cuenta con personalidades del mundo de las artes, ciencias, tecnologías y cultura.

Hoy crece una vez más, con la incorporación de este prestigioso experto en arte contemporáneo, de reconocimiento internacional, quien reúne sobrados merecimientos como tan bien ha expuesto la profesora Dª Eva Marín Jordá. Le agradecemos su elocuente laudatio, y más aún que fuera su Centro quien tuviera el acierto en su día de realizar la propuesta de este nombramiento. Nuestra F. de BB. AA., que año tras año es considerada como el mejor Centro de Educación Superior Universitaria en formación artística en España y que atesora muchos atributos y distinciones, entre ellos, un destacado número de propuestas de Honoris Causa por la institución que se sienten muy vinculados a ella y a nuestra Universidad.

También mi felicitación a nuestro querido Levante U.D. y a toda su afición. La Universitat Politècnica de València ha querido otorgarle esta medalla, que es el reconocimiento y afecto de esta comunidad universitaria al que es nuestro equipo de fútbol, decano de la primera división, en un año en el que celebra su centenario y sin duda la que es el mejor inicio de la liga en primera división de su historia, hoy líder junto con el F.C. Barcelona, y que nos ha recordado, permítaseme la metáfora, a David frente a Goliat, cuando nuestro querido Levante U.D. hace unas jornadas vencía con todo merecimiento al Club más laureado y distinguido de la liga del futbol español en nuestra historia y el de mayor presupuesto, mientras el Levante como todos Udes. bien saben, es el equipo que cuenta con el presupuesto más modesto. Enhorabuena y ¡Amunt Llevant!

Reciban también nuestra bienvenida más afectuosa todos aquellos profesores y profesoras, personal de administración y servicios, alumnos y alumnas que se incorporan a nuestra comunidad universitaria.

Felicitaciones a todos aquellos que durante el pasado curso académico han logrado progresar en su carrera profesional, y les ha valido para su estabilización o promoción laboral. Del mismo modo, felicitaciones y agradecimiento a los compañeros que en este acto acabamos de reconocer su trayectoria investigadora, que acumula ya más de 25 años, y han merecido por 5ª vez el reconocimiento de la CNEAI, algo en lo que felizmente nuestra universidad ha venido mejorando año tras año, lo que se corresponde con nuestra mejor posición en producción científica, que nos consolida entre las 10 mayores del sistema universitario español.

Queremos asimismo felicitar a nuestros alumnos y alumnas premiados, por su esfuerzo y rendimiento académico, y de forma muy especial a los siete alumnos que han obtenido los Premios Nacionales de la Excelencia en rendimiento académico en el curso pasado, felicitaciones que hago extensivas a todos sus familiares que nos acompañan. No podemos dejar de reconocer esa cultura del esfuerzo que demuestran con su dedicación en una universidad como ésta que busca la excelencia.

En este capítulo de reconocimiento al núcleo más esencial de toda institución universitaria: las personas que la conforman. No puede faltar nuestro agradecimiento a todos y cada uno de los miembros de esta Comunidad Universitaria por su esfuerzo y dedicación que hacen posible junto al apoyo de las administraciones y agentes sociales y el cariño de nuestros conciudadanos, que la Universitat Politècnica de València, sea en España una de nuestras mejores universidades y sin duda su mejor tecnológica como hechos y cifras lo corroboran.

Un año más se encuentran entre las mejores universidades que aparecen en el ranking de Shanghái. Conviene destacar que, como señalaba el Secretario General del Ministerio de Educación, profesor Marius Rubiralta, en el marco de las jornadas sobre rankings universitarios organizadas por la Cátedra Unesco, es la Universitat Politècnica una de las universidades españolas que desde el 2005 mejor evolución ha presentado en los indicadores que utiliza el mencionado ranking.

Permítanme ahora, que desde mi condición de Vicepresidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, que les hable brevemente de nuestro sistema universitario español. Las Universidades españolas han implantado plenamente los nuevos grados conforme al Espacio Europeo de Educación Superior, y lo han hecho con gran sacrificio, en un momento de tiempos difíciles en el que lejos de contar con los mismos o con más recursos, lo han tenido que afrontar con menor dotación económica.

Además, como “El sistema universitario español en cifras” testimonia, los índices de rendimiento académico y tasa de éxito son plenamente equiparables a los de la mayoría de los países de la OCDE. Y de nuevo debemos recordar que esto se hace con unos recursos por debajo de los que perciben la mayor parte de países con los que competimos. Así mientras en educación superior nuestro nivel de gasto es del 1,1% del PIB, es superior al 1,5% en la mayoría de estos países.

Además, es innegable su contribución al crecimiento científico de nuestro país, ya que más de dos terceras partes de la producción científica se realizan en nuestras universidades, habiendo alcanzado el noveno lugar del mundo y siendo el octavo país por publicaciones científicas por cada cien habitantes.

Por otro lado, diversos informes ratifican que nuestras universidades han sido, especialmente en las dos últimas décadas, un factor clave en la de formación de capital humano y de desarrollo social y económico y que son sin duda el elemento central que debe impulsar un nuevo modelo productivo basado en el conocimiento.

¿Cómo entender entonces las visiones pesimistas y negativas cuando no descalificadoras, de la actividad de nuestras universidades aparecidas en algún medio? Desde nuestro punto de vista erróneas, injustas y desde luego nada convenientes. Somos los primeros que desde la necesaria autoestima desechamos los ejercicios de autocomplacencia. Las universidades nos destacamos por nuestro espíritu crítico y autocrítico y es por ello, que reconocemos que debemos seguir todavía corrigiendo algunas ineficiencias y que debemos de ser cada vez más eficaces en nuestra labor.

La mayor ordenación y ajuste de nuestra oferta curricular es algo en lo que se debe de continuar avanzando, hemos de atender permanentemente una mayor correspondencia con las demandas del tejido productivo y de la sociedad. Por ello, valoramos muy positivamente, las palabras de nuestro actual President de la Generalitat Valenciana, D. Alberto Fabra, para trabajar en un futuro mapa de titulaciones más ordenado y ajustado a las demandas.

Del mismo modo, hemos de reconocer que si bien los datos en cuanto a producción científica son más que satisfactorios, no lo son en cuanto a transferencia. Éste es un tema capital si queremos avanzar en la senda de la sociedad del conocimiento, por ello debe necesariamente ser valorada y priorizada la política de estímulo de la transferencia, con actuaciones que deben de ser muy proactivas y exigir el compromiso de administración, de agentes productivos, y de las universidades.

Es llegado este punto, donde no puedo dejar de referirme a la próxima resolución de la última convocatoria de Campus de Excelencia Internacional, en la que como sabrán, las cinco universidades públicas valencianas, hemos presentado un proyecto, bajo la denominación “Habitat 5U Campus de Excelencia Internacional” que ha sido muy bien valorado en la primera fase y que confiamos plenamente supere la segunda fase del jurado internacional.

Este proyecto centra su atención en un tema clave para nuestra economía regional, como es el hábitat y el territorio y debe suponer la puesta en valor de todo el conocimiento que nuestras universidades generan en estos temas y la posibilidad de desarrollar un crecimiento mucho más inteligente, sostenible y creativo. Tiene además el enorme atractivo de que otorgarle el sello de Excelencia Internacional a todas nuestras universidades públicas, constituyendo el primer sistema universitario público en el que todos sus integrantes gozaran de tan importante distinción.

Pero tiene todavía otro especial atributo como bien indicaban nuestros colegas los rectores de la Universitat de València, Profesor D. Esteban Morcillo y el rector de la Universidad Jaume I, Profesor D. Vicent Climent en sus actos de inauguración de cursos. Y es que con el Campus Habitat 5U, las cinco universidades públicas valencianas se suman al que podemos llamar “corredor del conocimiento mediterráneo”, junto con los sistemas universitarios de las regiones con las que compartimos dicho eje. Las universidades valencianas deseamos manifestar nuestro pleno apoyo al llamado corredor mediterráneo, absolutamente estratégico para el desarrollo futuro, no sólo de nuestras regiones, sino también de todo el estado español. Por el mismo discurren el 45% del producto interior bruto de España y un 67% de las exportaciones españolas.

Hoy, el sistema universitario público valenciano constituye el tercer foro universitario de España en cuanto a producción científica y uno de los de mayor proyección internacional. Además es uno de los sistemas más cohesionados, gracias al desarrollo de un adecuado marco de relación con el Gobierno Valenciano que se ha ido acrecentando en los últimos años.

Llegado a este punto, quisiera también decir unas palabras sobre el resultado de la matrícula del presente curso, que testimonia el acierto del plan de ajuste y ordenación de nuestro mapa curricular. De hecho, de los treinta y cuatro títulos de grado que hemos ofertado en este curso académico, todos salvo uno, han superado la matrícula ofertada con importantes listas de espera y con una elevación de la nota de corte sensiblemente superior en muchos de ellos. Destacamos que los tres últimos grados implantados, Ingeniero Aeroespacial, Biotecnología e Ingeniería de la Energía han contado con la nota de corte más alta, siendo junto a ADE, Arquitectura, Tecnologías Industriales, Diseño Industrial, Mecánica, Bellas Artes e Ingeniería Civil, los más solicitados, con más de un millar de solicitudes en cada uno de ellos.

Por otro lado, indicar que la Universitat Politècnica de València es consciente de que su principal legado son sus egresados, los alumnos que se forman en ella y que por ello debe de buscar, hoy más que nunca, la más estrecha y directa relación con los mismos. Es un factor, estratégico que han venido desarrollando las mejores universidades del mundo, por ello, el Consejo de Gobierno aprobó por unanimidad la creación y el reglamento de la Oficina “Alumni de la UPV”, que será la encargada de establecer un vínculo institucional directo con todos y cada uno de ellos, siguiendo como decíamos el modelo implantado por las mejores instituciones académicas internacionales.

También quiero señalar que, acorde con los nuevos tiempos y necesidades de ajuste, el equipo de dirección de esta universidad se ha reducido en dos Vicerrectorados y en cinco Direcciones de Área. Aprovechando la ocasión para testimoniarles nuestro mayor reconocimiento a la extraordinaria labor que estos miembros del equipo han venido desarrollando al frente de las tareas que les fueron encomendadas.

Lamentablemente, un año más y no porque este rector sea Catedrático de Economía, sigue siendo necesario hablar de la crisis económica, y es porque lejos de vislumbrase una senda estable de recuperación, estamos todavía inmersos en la incertidumbre y las oscuras perspectivas de una posible recesión.

Me interesa resaltar el papel subordinado de la economía española, que dada la dimensión de su endeudamiento exterior, está obligada a seguir la pauta de política económica que le marquen sus acreedores, especialmente porque forma parte de una unión monetaria, en el que el mayor peso específico lo tienen países con unas condiciones estructurales (endeudamiento, déficit público, competitividad) muy diferentes a las de nuestro país.

La historia económica reciente nos está dando una lección que debemos aprender, una dura lección en términos de pérdidas de renta y bienestar, y con un inaceptable coste social en términos de empleo. El modelo basado en la burbuja inmobiliaria nos ha deparado una digestión muy pesada. Pero no hay recetas fáciles, ni atajos ocurrentes para salir de esta situación. Estamos obligados a trabajar con mayor austeridad, mejorando nuestra productividad y nuestra competitividad. Eso requiere un viraje sostenido en el tiempo, hacia la economía del conocimiento, de la competencia en mercados de alta tecnología y de la flexibilidad adaptativa.

La economía valenciana no ha sido en esto una excepción, más bien todo lo contrario dada nuestra especialización productiva. La crisis -aunque nos disguste reconocerlo- es aquí más aguda, y a mi juicio, nada de nuestras condiciones estructurales asegura que vayamos a salir de ella antes que otros si no hacemos un esfuerzo redoblado en la dirección correcta. Las recientes comparecencias de los miembros de gobierno autonómico en las Cortes Valencianas, parecen compartir este diagnóstico y anuncian propuestas para enderezar el rumbo. Bienvenidas sean.

En todo caso, no podemos obviar que la delicadísima situación fiscal que viven las Comunidades Autónomas amenaza cualquier iniciativa tendente a la solución futura que todos deseamos próxima.

De continuar el actual colapso de los mercados financieros, obligará a la puesta en marcha de medidas excepcionales, con la ineludible participación del Estado, para facilitar liquidez autorizada a las Comunidades Autónomas. Nos encontramos, en definitiva, ante la necesidad de estabilizar y reducir a cero el déficit estructural de la Generalitat Valenciana.

Los dos partidos mayoritarios: PP y PSOE, han modificado la Constitución fijando este objetivo, y ello, independientemente de nuestra opinión al respecto, tiene consecuencias para todos los niveles de gobierno y para la propia estructura de nuestro estado del bienestar. Y sobre ello quisiera apuntar cuatro ideas:

• Es imprescindible hacer un ajuste por el lado del gasto de todo lo superfluo y lo prescindible, lo que no tiene retorno en términos de crecimiento y estabilidad social.

• Es vital corregir el déficit de financiación por habitante que sufren los valencianos, nada lo justifica, y es una injusticia que ha llegado la hora de erradicar, todos juntos.

• Es necesario revisar la contribución de los ciudadanos, y de sus rentas, al sostenimiento de los servicios fundamentales para la cohesión y el progreso social: sanidad, educación y atenciones sociales. No es ya posible que disfrutemos de un estado del bienestar que cuesta el 42% del PIB, con un esfuerzo fiscal del 35%. Habrá que modificar la fiscalidad en su conjunto, y -me atrevo a plantear- que habrá que abordar una nueva política de precios públicos (tasas) porque entiendo que no todos deben de pagarlos igual.

• Finalmente, es inexcusable hacer un rediseño a medio plazo de las políticas de gasto, que sea compatible con la estabilidad presupuestaria, la cohesión social y la contribución a favor de una economía más productiva y más competitiva.

En este contexto, las universidades estamos obligados a llevar a cabo todos los esfuerzos necesarios para ser solidarias con la sociedad valenciana, y sobre todo maximizar nuestro rendimiento y nuestros resultados, dando “ciento por uno” de los talentos que la sociedad nos entrega: los estudiantes que vienen a recibir nuestra formación y los recursos económicos puestos a nuestra disposición.

Y esto para la Universitat Politècnica de València, no es retórica, como Udes han visto, es ajuste de sus titulaciones a la demanda, gestión responsable de sus plantillas de personal, impulso decidido a su actividad investigadora y a las actividades de transferencia de conocimiento y la innovación, rigor y compromiso con el rendimiento académico: presencialidad de los alumnos, normas de progreso y permanencia, etc. No son discursos, son acciones de gobierno y de gestión universitaria concretas y evaluables objetivamente.

Permítanme que hable ahora de solidaridad institucional, que reseñe aquí el comportamiento solidario de las universidades con la Generalitat Valenciana, y con el interés general que el Gobierno Valenciano representa. El sector público universitario valenciano, llegó a dejar de percibir hasta finales de 2008, más de 800 millones de euros de la financiación comprometida por la Generalitat en sus prepuestos ordinarios -una anualidad completa de las subvenciones anuales ordinarias- y aceptó un pago aplazado de esa deuda hasta 2022.

Para que lo entendamos, es como si las universidades públicas valencianas le hubieran prestado a la Generalitat Valenciana esos 800 millones aunque les puedo asegurar que no porque les sobraran. Esa deuda de la Generalitat ha sido posible gestionarla porque las universidades han acudido al mercado financiero pagando ellas los intereses devengados. Ha sido posible porque han aportado los recursos de tesorería que les proporciona su nada desdeñable actividad de I+D+i y porque han renunciado/aplazado a llevar a cabo determinados proyectos de inversión en infraestructuras. Ninguna otra área del sector público autonómico ha realizado un esfuerzo comparable ninguna otra institución ha sido tan corresponsable con las necesidades y dificultades económicas del gobierno de los valencianos.

Las universidades públicas valencianas, han arrimado el hombro con la solicitud de ayuda de un Gobierno que sin ninguna duda ha conseguido que su financiación presupuestaria mejore (es la 5ª de España por estudiante), aunque el cumplimiento de esa mejora en los pagos de tesorería haya sido muy mejorable. Pero en estos momentos el Gobierno Valenciano se ve obligado a pedir de nuevo un esfuerzo de aplazamiento de las anualidades 2011 y 2012 del plan de pagos de la deuda, y aquí es necesario señalar dos aspectos diferenciales respecto a la situación anterior:

• Dada la extrema tensión de tesorería en la que ya están las universidades, aplazamientos en los pagos anuales de la deuda, exigen recortes equivalentes en el presupuesto de gastos, como ha tenido que efectuar en el mes de septiembre la Universitat Politècnica de València, por valor de casi 18 millones de euros y que nos obligarán a recortar el presupuesto de 2012, en un importe equivalente. Es decir, sí que hay recorte en la práctica del presupuesto de las universidades de un 10% anual para 2011 y para 2012, y digámoslo claramente no nos hace felices en absoluto.

Y como decía anteriormente, la extrema tensión de tesorería, y la situación del mercado financiero, que nos afecta igual que al conjunto del sector autonómico, obliga al Gobierno Valenciano a cumplir escrupulosamente el calendario de pagos mensuales previstos, pues la universidades ya no están en situación de estirar su recurso al crédito, porque ya es muy elevado y además, porque el mercado no lo facilita.

Siempre ha resultado para nosotros comprensible, que la Tesorería de la Generalitat se sienta obligada con el pago mensual de las nóminas de sus funcionarios y contratados. Es bueno recordar en este sentido que el 70% del gasto de las universidades son nóminas de funcionarios y contratados, y es por ello que estamos obligados a señalar, que no nos es posible asumir más retrasos de los que ya han sido acordados, ni el en el actual ejercicio 2011, ni en el futuro.

Para concluir este apartado económico, la Universitat Politècnica de València se impone toda la autoexigencia de eficiencia y resultados, que exige la situación económica actual, reconoce el esfuerzo presupuestario que durante los últimos 16 años han hecho los sucesivos gobiernos valencianos para mejorar la financiación universitaria, está comprometida con los esfuerzos que requiera la solución estructural de esta crisis, pero debe manifestar que se encuentra al límite de su capacidad de solventar problemas de liquidez y debe reivindicar que las políticas de gasto en educación superior e I+D+i, debe ser salvaguardadas si queremos avanzar en el cambio de modelo productivo, que nos pueda permitir recuperar niveles de competitividad y empleo compatibles con una sociedad de progreso social y económico.

Vull finalitzar i manifestar una vegada mes que la Universitat Politècnica de València és una institució acadèmica innovadora i emprenedora que té clara la seua voluntat d'estar al servei de la societat i del poble Valencià, i vol contribuir des de la formació, la investigació i la transferència de tecnologia a la riquesa i el benestar del nostre territori.

Ara i ací ens afermem en este compromís.

Moltes gràcies.

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