santiago calatrava valls
Discurso de Santiago Calatrava Valls
Doctor honoris causa UPV
Muy honorable Sr. Excelentísimo Rector magnífico, Excelentísimos e ilustrísimos señores. Señores claustrales. Señoras y señores.
Es para mi una oportunidad y una ocasión extraordinaria el poder dirigirme a ustedes después de esta investidura. Es lógico que durante las palabras que han precedido a la misma, se haya hecho somero recuento de las circunstancias de mi vida a las que me ha ligado Valencia particularmente y las que me ligan esta escuela. Por mi parte, he llegado al convencimiento de que la profesión que yo practico no encuentra tanto su expresión en las palabras, como en las obras y por eso he preparado una serie de diapositivas que les voy a enseñar a ustedes y que hablen ellas por mí.
Complementando a esta obra más ligada al plano de la Isla de la Cartuja, aparece este puente , que es el Puente del Alamillo. Tiene una luz de 200 metros con una altura de 140.
Tiene una dimensión escultórica evidente,, pero a pesar de todo y como en el caso del puente de Bach de Roda en Barcelona, los peatones tienen un papel protagonista, van por el medio y están sobreelevados con relación al tráfico, lo que a pesar de la rotundidad y la clara imagen técnica del pilón permite que el peatón, a lo largo del recorrido en el puente, tenga un papel dominante y que, además, no solamente esté protegido sino que, en cualquier momento, pueda tener una vista directa a toda la zona alrededor independientemente del tráfico.
Ésta, es también una imagen nocturna del puente.
Otro ejemplo de relación paisajística entre puente y entorno, podemos apreciarlo en esta imagen. Es el puente que hemos construido en Mérida. Tiene un arco central con una luz de 200 metros y dos carriles de circulación en cada sentido.
De forma análoga al caso del Puente del Alamillo, posee una vía peatonal central en la que el arco divide el acceso de una parte a otra de la ciudad Mérida en tres tramos: uno, 200 metros antes de llegar al arco; otro, 200 metros dentro del arco que ustedes están viendo y un tercero, 200 metros después del arco.
Aquí también, lo ven de nuevo, es una imagen del puente en la que se ve la estructura alveolar del tablero y el arco.
En ésta imagen, pueden ver la materialización de un proyecto muy diferente a los anteriores. Se trata de una intervención muy urbana en el ámbito de una estación: la de Stadelhofen, en el centro de Zurich. La estación divide dos barrios, que han estado siempre separados por la incisión del tren desde hace más de 100 años y que se han desarrollado de maneras muy diferentes. A un lado de la misma se encuentra el High Promenade (paseo alto), en el que están ubicados unos jardines y villas de finales de siglo, que tienen un carácter mucho más ajardinado que el otro lado que ven ustedes en la imagen, en la que pueden apreciar la ciudad, típicamente consolidada, de Zurich.
Entre ambas, aparece la incisión del paso del tren que nosotros hemos querido subrayar para marcar la identidad de ambos barrios, con un paseo longitudinal que sustituía a la antigua High Promenade o paseo alto que, al mismo tiempo, marcaría un "borde de verde". Ambos entornos urbanos están conectados por una serie de pasarelas. En la imagen, pueden observar la vinculación de esta intervención con el resto de edificios en este mar de casas adyacentes, situadas entre ambas partes de la estación en distancias moduladas de 25 metros, detrás se ven las torres de la Iglesia de San Pedro.
Análogamente a las obras que les he mostrado, también aquí los peatones tienen un papel primordial, de modo que este caso se podría casi definir como una estación que no es una estación, porque el tren y la "aparición del tren" en ella es casi una cosa accidental, pero necesaria para que la estación siga funcionando. Ésta, es una vista sobre la zona de andenes, que están construidos con una estructura metálica ligera y pueden ver en la misma imagen uno de los accesos a la parte inferior de la estación.