mariana mazzucato

Laudatio

José Mª García Álvarez-Coque y Jordi Peris Blanes

Laudatio de José M. Garcia Álvarez Coque:

Rector Magnífico de la UPV, distinguidas autoridades y representantes de la comunidad académica, amigas y amigos. Quiero agradecer al Consejo de Gobierno por brindarme la oportunidad de presentar, junto a Jordi, a la Dra. Mariana Mazzucato.

Sea bienvenida a la comunidad de la UPV. Nuestra nueva Honoris es profesora y fundadora del Instituto para la Innovación y el Propósito Público, University College de Londres. Permítame, doctora, destacar algunos aspectos de su trayectoria. Mariana nació en tierras italianas y fue inspirada desde temprana edad por su entorno familiar y por su pasión por la ciencia y la tecnología, siempre con perspectiva orientada hacia problemas sociales. Realizó el doctorado en New School for Social Research, Nueva York, donde se benefició de un marco académico brillante, que le ayudó a madurar sus ideas sobre la economía del valor y el papel del sector público en la sociedad.

Posteriormente, Mariana se entusiasma por la innovación en la Universidad de Sussex. Allí lidera equipos que han desarrollado herramientas para la evaluación de políticas y proyectos con potencial de impacto. Rector Magnífico, el pensamiento de la Dra. Mazzucato ha inspirado a líderes gubernamentales y empresariales de todo el mundo, y puede ser considerada entre las economistas más influyentes de nuestro tiempo. ¿Y en que me baso para afirmarlo? Principalmente en sus ideas disruptivas en el pensamiento económico actual.

Hace más de 30 años, la UPV honró en esta misma sala a dos destacados premios Nobel, los profesores Modigliani y Samuelson (tienen sus calles en el campus). Ambos laureados compartían una visión estratégica y dinámica de los sistemas económicos. Mientras eso ocurría, Mariana se encontraba iniciando sus estudios de Máster en Economía en Nueva York. A principios de los noventa, el pensamiento económico más ortodoxo tendía a subestimar la contribución del Estado en el desarrollo, relegándolo a un papel secundario.

La Dra. Mazzucato ha aportado evidencias de que el sector público es clave para la creación de la innovaciones tecnológicas y organizativas que impulsan la productividad y el crecimiento. De ello encontramos ejemplos claros en organismos internacionales y gobiernos de todos los continentes, incluida nuestra Comunitat, nuestra AVI, nuestra ciudad. Mariana ha sido autora de obras con influencia significativa, varias de ellas traducidas al castellano. El Estado emprendedor. El valor de las cosas. Repensar el capitalismo. Misión Economía. Recientemente, publica con Rosie Collington the Big Con, donde derriba mitos sobre las grandes consultoras y aboga por una inteligencia colectiva y por un concepto de bien común para el gobierno de las finanzas globales. Aquí otro rasgo de Mariana: no es sólo inspiradora. Es también valiente, al denunciar un sistema económico basado en relaciones parásitas entre los sectores público y privado.

En El Estado emprendedor, Mariana introduce dos ideas clave: la primera, que el sector público puede asumir un papel más activo en la definición de políticas de innovación; y la segunda, que estas políticas pueden ser orientadas a Misiones que aborden grandes desafíos a largo plazo y movilicen a las colectividades. Tal como ella misma afirma: “las sociedades deben abjurar de ideologías agotadas y adoptar el enfoque político que llevó a los astronautas a la Luna”. Estos objetivos inexcusables incluyen desafíos como el cambio climático, la vida en las ciudades, la movilidad urbana e interurbana, la salud global o la alimentación sostenible. Todos son de una importancia capital para la UPV. Para la Dra. Mazzucato la innovación no es un proceso tecnológico más. Es también un proceso político. No es que el Estado lo tenga que hacer todo, ni mucho menos (y, de hecho, muchas veces se equivoca).

Pero la Dra. Mazzucato cuestiona la interpretación más ortodoxa de las teorías de destrucción creativa de Joseph Schumpeter. Según la concepción más tradicional, el Estado debería abstenerse de la política de innovación. En cambio, nuestra doctora ha señalado que incluso Schumpeter vería al Estado como esencial para crear las condiciones necesarias para la innovación. La Dra. Mazzucato defiende que el Estado debe apoyar a las universidades públicas para que realicen investigación, formación, transferencia, y trabajen con las empresas. Como evidencian estudios realizados por los profesores Juan Juliá y Carles Ramió, entre otros, los resultados de las universidades públicas españolas son espectaculares a pesar del poco dinero invertido (y a pesar de la picaresca de algunos rankings que propongo como tema de investigación). La rebeldía de nuestra nueva Honoris es contagiosa y defiende sus ideas con alegría y pasión, como su afición al futbol, al cine, a la música y a su familia. Esa rebeldía es un ejemplo para las personas que iniciaron la aventura de investigar como vosotros y vosotras que recibís el premio extraordinario de doctorado. Mariana es de aquella clase de personas que transforma las teorías en acción. Nos impulsa a colaborar a personas de disciplinas muy variadas y a adoptar la co-creación como método.

Muy al estilo de la UPV. A mi modo de ver, el enfoque de Misiones se ha demostrado útil para la idiosincrasia cultural valenciana, porque las metas ambiciosas sirven de nexo para gestionar la complejidad. La Comunitat Valenciana fue calificada recientemente por la Comisión Europea como región innovadora. Que no se pierda la esperanza en abandonar la trampa de la baja productividad. Doctora, confío en nuestro sistema universitario y nuestra ciudad como interesantes laboratorios para validar sus ideas.

La Dra. Mazzucato ha ganado numerosos premios y pertenece a prestigiosas academias. La lista de instituciones y gobiernos que ha asesorado es amplia, incluidos los programas de investigación de la Unión Europea. Así pues, tenidos en cuenta y expuestos todos estos hechos, dignísimas autoridades y claustrales, solicitamos con toda consideración y encarecidamente rogamos que se otorgue y confiera a la Dra. Mariana Mazzucato, el supremo grado de Doctora “honoris causa” por la Universitat Politècnica de València”.

Muchas gracias.

Laudatio de Jordi Peris Blanes:

0. Saludos.

Buenos días, es para mí un honor y un auténtico privilegio presentar a la nueva doctora honoris causa de la Universidad Politécnica de València, la profesora Mariana Mazzucato… especialmente por haber sido una fuente de inspiración fundamental para las políticas públicas desarrolladas en nuestra ciudad durante estos últimos años.

1. Repensar el papel del Estado en la innovación. 

Sin duda, una de las aportaciones más significativas de Mariana Mazzucato ha sido su contribución a repensar y transformar el papel del estado en la innovación

Frente a quienes consideran que la innovación debe quedar exclusivamente en manos del sector privado y que el Estado debe quedarse al margen, Mariana Mazzucato demuestra que casi todas las revoluciones tecnológicas que han tenido un auténtico carácter transformador (… como internet, las energías renovables o la industria farmacéutica), han requerido de grandes inversiones públicas y de un gran impulso del Estado.

Desmonta así el mito del emprendedor solitario en su garaje de Silicon Valley… y pone de manifiesto cómo el Estado financió, en sus estadios iniciales, muchas de las innovaciones que hay detrás de la gran revolución de las tecnologías de la información.

Estos planteamientos han abierto la posibilidad a una comprensión mucho más rica y profunda sobre cómo funcionan los procesos de innovación y cuál es el papel de los diferentes actores del sistema.

Así, nos ha hecho comprender cómo el know-how y el dinamismo empresarial son cruciales… pero no en mayor medida que el papel del Estado como un actor clave dispuesto a asumir riegos. Un actor capaz de crear y modelar nuevos mercados donde la iniciativa empresarial pueda florecer y cristalizar.

Y estos planteamientos nos llevan a cuatro ideas fundamentales en el pensamiento de Mariana Mazzucato que me gustaría destacar aquí.

La primera es la cuestión de la direccionalidad y cómo establecer una trayectoria del cambio que estimule la experimentación de abajo-arriba para responder a los grandes retos sociales. Esto implica focalizarse menos en la innovación sectorial y poner la atención en los grandes problemas que nos afectan a todos y a todas, a través de misiones audaces e inspiradoras.

La segunda cuestión es cómo construir organizaciones públicas dinámicas capaces de superar sus propias inercias e interactuar de manera efectiva con los diferentes sectores y dar una respuesta comprehensiva e integral a los grandes retos de la sociedad. Esto implica ser capaces de anticiparse, adaptarse, aprender y liderar… así como de asumir riesgos e incorporar la prueba y el error.

La tercera cuestión se refiere a la evaluación de las políticas públicas para incorporar una perspectiva dinámica, más allá del análisis coste-beneficio, que permita entender cómo contribuyen efectivamente a la creación y la modulación de nuevos mercados y ámbitos de oportunidad.

Y la cuarta es la cuestión de los riesgos y los beneficios, teniendo en cuenta cómo estos se reparten entre los ámbitos públicos y privados.

2. La relevancia del lugar: la ciudad de València. 

Esta es la filosofía subyacente a toda la política europea de innovación orientada a misiones. Una política que ha cobrado relevancia en la ciudad de València al ser parte de la misión de la Comisión Europea para tener 100 ciudades inteligentes y climáticamente neutras antes de 2030… sin duda, un reto tan ambicioso como necesario.

Las ciudades se han convertido, así, en demostradores clave para la lucha contra el cambio climático. Porque las ciudades son los lugares donde las cosas pasan, donde interactúan todos los sistemas y donde las transformaciones se aceleran... Por ello, son cruciales para demostrar la viabilidad de las políticas europeas contra el cambio climático.

Así, la Misión Climática València 2030 se integra en la Estrategia Urbana València 2030 para complementar, desde la innovación, las políticas públicas que se derivan de la Agenda Urbana. Políticas públicas y políticas de innovación conforman las dos caras de una misma moneda para acelerar la transición urbana a la sostenibilidad.

 Estableciendo una direccionalidad

 Sumando a todo el ecosistema

 Estableciendo mecanismos transversales de planificación y organización

 Integrando a los diferentes niveles de la administración y forzando la colaboración

 Colaborando con el resto de las ciudades españolas a través de la plataforma citiES2030

 Comunicando socialmente los co-beneficios de la misión

 … innovando y aprendiendo en el camino

Así es como, modestamente, se ha plasmado el pensamiento de Mariana Mazzucato en la política pública de la ciudad de València en los últimos años… con dos aprendizajes a destacar.

El primero es el sentido de la colaboración. En la línea del pensamiento de Mazzucato, hemos constatado que nada que sea verdaderamente relevante, ningún problema complejo de los que realmente tenemos que abordar puede solucionarse por una única persona, una única empresa, organización, colectivo, actividad, sector, clúster o tecnología. Las grandes complejidades requieren de un nivel de colaboración nunca visto antes. En València, esto lo hemos reflejado a través de la alianza por la misión y activando a las cinco hélices de la innovación para romper, no sólo silos internos en las capacidades públicas, sino también con el ecosistema. Y trabajar cruzando esas fronteras sectoriales, tecnológicas, organizativas, de sectores y de hélices.

El segundo, es que cuando uno entiende esa colaboración en una misma dirección aparecen y emergen los liderazgos distribuidos. Creo que este es otro de los aprendizajes de la praxis que hemos hecho con las teorías de Mazzucato en el terreno de juego de las ciudades. Y en ese sentido, creo que es necesario reconocer la valentía y la apuesta por parte de la Universidad Politécnica de València para, desde su propio liderazgo, hacer suya la misión climática y asumir compromisos de extraordinaria relevancia.

3. Innovación con propósito.

La innovación y el progreso tecnológico es el factor fundamental que hace crecer una economía y la prepara para asumir los retos más importantes que tiene por delante. Si queremos un país más sostenible, más justo y más próspero, el motor de ese avance es la innovación.

Pero para ello necesitamos una innovación con propósito. Necesitamos establecer los mecanismos para definir colectivamente el “para qué” de esa innovación. Y ahí es dónde el pensamiento de Mariana Mazzucato alumbra caminos apasionantes, muchos de ellos todavía por explorar.

Muchas gracias.

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