El rector destacó, además, que aproximadamente un 10% del personal de administración y servicios y del profesorado de la universidad residía en las zonas más afectadas, lo que reforzó el compromiso institucional con la respuesta a la emergencia. “Espero que hayamos aprendido mucho de aquel evento”, añadió.
Capilla hizo hincapié en la importancia de la prevención y la concienciación social: “No tenemos todavía una cultura de vivir en zonas inundables. Es esencial hacer pedagogía en colegios y en la sociedad civil, y promover una planificación más responsable del territorio”.
Finalmente, el rector deseó que esta mesa redonda sirva para “extraer conclusiones útiles más allá del ruido mediático” y reforzar el trabajo conjunto entre administraciones, universidades y organismos técnicos.
La mesa, moderada por Félix Francés, investigador del Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA-UPV), ha contado con la participación de Teodoro Estrela, jefe de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ); Fuensanta Artés, jefa del Servicio de Riesgos en el Territorio de la Generalitat Valenciana; Francisco Valés, investigador del IIAMA-UPV; Francisca Segura, profesora de la Universitat de València; y Jorge Tamayo, delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).
En el acto inaugural intervinieron también Luis Pallarés, director de la ETS de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos; Manuel Pulido, director del IIAMA-UPV; y Cristina Vicent López, subdirectora general de Canvi Climàtic i Educació Ambiental de la Generalitat Valenciana.