El CDTI aportará 75.000 euros durante los cuatro años de duración de la Cátedra, que tiene como objetivo impulsar la investigación, la innovación y la transferencia de conocimiento para contribuir a que las ciudades estén mejor preparadas ante los efectos del cambio climático.
Durante su intervención, José Capilla ha destacado la necesidad de trabajar en la adaptación al cambio climático y reforzar la resiliencia de las infraestructuras, los servicios urbanos y las ciudades, ante un escenario marcado por el incremento de las temperaturas y otros fenómenos asociados al cambio climático.
“Tenemos que trabajar por la resiliencia de nuestras infraestructuras, de nuestros servicios urbanos y de nuestras ciudades”, ha señalado el rector, quien ha subrayado que, aunque los modelos climáticos todavía presentan incertidumbres importantes, “tenemos que tener claro e interiorizado que trabajar en la adaptación es fundamental”.
Capilla ha puesto también el foco en la importancia de que las universidades contribuyan a afrontar estos retos mediante la investigación, la innovación y la generación de nuevas ideas y soluciones. En este sentido, ha dado la bienvenida a la creación de la Cátedra y ha destacado la disposición de la UPV a implicarse en sus objetivos.
La Cátedra ARRELS-CDTI contempla entre sus objetivos fomentar la cooperación entre las instituciones participantes, promover programas docentes de interés mutuo, impulsar la movilidad, la investigación y la transferencia de conocimiento, así como favorecer el emprendimiento y la innovación en entornos inteligentes.
También trabajará en la divulgación científica y la transferencia de los resultados de los proyectos, y favorecerá la conexión y el intercambio empresarial con entidades públicas y privadas, empresas globales y universidades internacionales.
El acto ha contado con la participación, junto al rector de la UPV, del rector de la Universitat de València, Juan Luis Gandía; el teniente de alcalde de Viladecans, Jordi Mazón; y la directora general de Planificación y Transferencia de Conocimiento, Elisa Rivera, entre otras autoridades.
La constitución de la Cátedra representa un nuevo espacio de colaboración entre las universidades, las administraciones públicas y el ecosistema de innovación para abordar uno de los grandes retos de las ciudades: adaptarse a los efectos del cambio climático y aumentar su capacidad de respuesta y resiliencia.